De dónde venimos
Biga nació dentro de una pizzería de autor en Cataluña. Como tantos restaurantes, funcionaba con un rompecabezas de herramientas: un programa para las comandas, otro para la facturación, hojas de cálculo para el stock y la libreta de reservas en el mostrador. Nada hablaba con nada.
Cada noche se escapaban datos, números y tiempo. Así que hicimos lo que haría cualquier cocinero tozudo: construir nuestra propia herramienta, desde dentro, para resolver el problema de verdad. De ahí sale Biga — el sistema que nos habría gustado tener.
El nombre no es casualidad: la biga es el fermento de masa madre que hace subir el pan. La base silenciosa que lo sostiene todo.
Cuatro cosas que no negociamos
Una sola herramienta
Comandas, cocina, cobro, facturas, stock y números en un solo lugar. Basta de programas que no se hablan.
Construido desde la cocina
No sale de una sala de reuniones. Sale del ruido de un servicio real, hecho con quien trabaja en él cada día.
Oficio y detalle
Una pantalla que responde a la primera, un tique limpio, una migración sin sustos. Las cosas bien hechas.
Fiscalidad seria
Tiques y facturas correctos, numeración correlativa y preparados para la normativa. Sin letra pequeña.
Hacia dónde vamos
Primero, ser el mejor sistema para restaurantes con servicio en mesa. Después, llegar a más tipos de negocio de restauración, paso a paso y sin prometer lo que aún no hacemos.